El FC Barcelona ofreció una pista más de su sólido liderato después de abrir el capítulo futbolístico del año 2009 con una victoria frente al Mallorca (3-1) que le catapulta hasta los 44 puntos.

El equipo azulgrana, con Messi fuera de la convocatoria, Iniesta y Alves en el banquillo, sumó un nuevo triunfo, el decimocuarto de la temporada, de una manera bien distinta a jornadas anteriores, con más sufrimiento que el habitual y menos juego aún con la misma eficacia.

Guardiola ya advertía en la previa que el partido era "trampa" y Aduriz intensificó esa creencia al cuarto de hora tras culminar con una bonita vaselina una cabalgada de treinta metros. El FC Barcelona sólo había empezado perdiendo un partido esta temporada en su feudo, frente al Getafe, y acabó en empate, por lo que se remangó para doblegar al Mallorca.

El Barça juega con "cabeza"

No encontró los recursos de otros partidos porque faltaban Alves o Messi y el juego se concentraba por el medio. El Mallorca fortaleció esa zona del campo y enmarañó el juego azulgrana hasta la media hora de juego cuando Henry remachó a la red un saque de esquina.

El cuadro bermellón, el último en vencer en Can Barça, ofreció resistencia en la segunda mitad aunque seguía replegado y dependía en exceso del talento y definición culé. Guardiola recuperó en el once a Alves e Iniesta y el FC Barcelona lo notó. El lateral dio profundidad por la derecha y el manchego resultó decisivo porque remató a la red el segundo gol azulgrana, polémico por un posible fuera de juego.

La guinda la pondría Touré Yaya en el noventa con una gran jugada personal, que llenó de alboroto la orgullosa grada del Camp Nou. El Barcelona mantiene el pulso a la Liga e indestructible o no lleva sin perder 16 jornadas desde que lo hiciera en la inaugural frente al Numancia.