El fútbol ya es todo menos fútbol. El traslado en 3 o 4 años a la Peineta supondrá el fin a una larga historia de recuerdos dulces y amargos que han envuelto al Atlético de Madrid y en concreto al estadio Vicente Calderón.
La excusa "ser más grandes" y con un "proyecto de futuro". Palabras vacías, porque los que se frotan las manos por como se van a llenar los bolsillos, esos son el alcalde de Madrid y el propio presidente del club rojiblanco. Se harán más casas y se borrará de un plumazo gran parte de la historia de este equipo.
Muchos añorarán el año del mágico doblete de 1996 o la consecución de la Copa Intercontinental en los años 70. También el regreso 11 años después del Atlético a la máxima competición continental, la Liga de Campeones.
Pero estos dos señores olvidan una cosa. La afición de este club centenario está en la zona de Pirámides, por lo que, poca gente quiera trasladarse a la Peineta. Y todo también porque el alcalde aún sueña iluso con los Juegos de 2016. La política contamina el fútbol, cada vez más.
Lo triste es que en estos casos se olviden del "alma mater" del equipo, la afición. Una afición, la colchonera, que ha respaldado al equipo rojiblanco en sus tiempos de gloria y también en sus más dolorosos fracasos. Y esto señores, no tiene precio.

tIENES TODA LA RAZÓN, YO SOY COLCHONERO Y PERIODISTA Y COMPARTO EL SENTIMIENTO QUE REPRESENTANTA QUE NOS ECHEN DEL CALDERON POR LA MALDITA POLITICA Y ESPECULACION DE TERRENOS, Y AL CARAJO LA HISTORIA DE ESTE GRAN CLUB. LO MISMO OCURRE CON EL ESTADIO INSULAR, EN LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, CON NUESTRA QUERIDA UNION DEPORTIVA LAS PALMAS RELEGADA A UN"MEJOR" CAMPO CON PISTAS DE ATLETISMO QUE SEPARAN UN MONETON A LA AFICION DE SUS JUGADORES...