Será por hacer bueno el tópico de que "a nuevo entrenador, victoria segura", pero lo cierto es que el Real Madrid de Juande Ramos le endosó al Zenit un rotundo 3-0 que, al menos, permite a los blancos soñar y recuperar la ilusión perdida, esa que Schuster quiso quebrar cuando aseguró que no era posible vencer el sábado al Barcelona en el Camp Nou.
No es que los blancos desarrollaran un fútbol virtuoso, ni mucho menos, pero al menos fueron pragmáticos y resolutivos ante un rival que no se jugaba nada. Más allá del triunfo, la novedad fue que Iker Casillas no formó parte del equipo titular, aunque parece obvio que estará ante el eterno rival, el Barça.
Será un partido con alicientes y con mucha garra, pues el Madrid lleva ya tres añosinvicto en el feudo culé, y los azulgrana quieren vengar el "pasillo" del año pasado. Es cierto que los de Guardiola practican quizás el mejor fútbol del continente, pero un Madrid herido es mucho más peligroso. Lo cierto es que con Juande el Madrid se ha olvidado de las primas y de los complejos. Veremos si pasa con nota su próximo asalto liguero.

Fue un poco suerte,jugaron mejor.A mi,no me cae muy bien Juande.
Salud.