El piloto asturiano ha confirmado que seguirá en la escudería francesa. Tenía muchas novias pero al final bailará con la misma, con Renault. Se le cerraron las puertas de Ferrari y las de BMW, así que a Fernando Alonso no le queda otra que esperar su momento y confiar en que su próximo bolido mejore en cuanto a pretaciones y fiabilidad para poder ser competitivo. Pero le queda mucho camino.

Y es que Alonso ha vivido una temporada dura en el 'box' de Renault, aunque las mejores introducidas en el 'R28' y sus cualidades le han permitido acabar la campaña de forma inmejorable, con dos victorias y un total de tres podios. Así, terminó quinto en el Mundial por delante del BMW-Sauber de Nick Heidfeld y el McLaren-Mercedes de Heikki Kovalainen, permitiendo además a Renault concluir en cuarta posición en el Mundial de Constructores.

Debutó con una prometedora cuarta posición en Australia, un resultado engañoso en una carrera atípica. Su octava plaza en Malasia y la décima en Bahrein evidenciaron las carencias de su monoplaza, pero una de las peores decepciones la vivió en Montmeló. Después de haber firmado la segunda posición en la calificación, una avería mecánica le impidió terminar ante su público.