Y es que en el Camp Nou el Barça dejó bien claro cuál es su apuesta esta temporada. Con el mismo once de inicio que cayó en Los Pajaritos en la primera jornada, los de Guardiola rebasaron al Almería en 37 minutos, que fueron los que necesitaron para endosar los cinco goles que campearon en el marcador al final del encuentro.

Los blaugranas ya han logrado 24 goles en lo que va de Liga superando los mejores registros anotadores del campeonato español y Eto'o (9 goles) ha echado el guante a Villa (8 goles) en el 'pichichi'. Todo esto son síntomas muy positivos para un equipo que mueve el balón como pocos.

Da la sensación de que el Barcelona tendrá serios problemas para encontrarse un equipo que le plante cara, algo así como lo que le ocurría a la selección española en la Eurocopa, o en esta fase de clasificación para el Mundial de 2010.

Un triplete de Eto'o, uno de Henry y otro de Dani Alves, que se estrenó como goleador culé de forma oficial, sirvieron para borrar cualquier posibilidad de sorpresa rojiblanca. La estrella visitante Álvaro Negredo fue expulsado tras machacar a Márquez en una dura entrada.

Una victoria que engorda el ego, a pesar de que Guardiola pueda decir lo contrario, y que sirve para acumular 9 victorias seguidas con un bagaje de 33 goles (sumando 'Champions' y Liga'), además de poner en un pedestal a dos de sus jugadores: Xavi e Iniesta, indiscutibles en el esquema culé.