Hay cosas que no cambian nunca. El Atleti siempre sucumbe ante el enemigo blanco. Siempre le toca dar la otra mejilla, sino no sería el mismo. 1-2 y fín de la historia.

Simao dio alas y llenó por unos segundos de júbilo el Calderón. Pero como siempre, la alegría en la casa del pobre dura poco. El Madrid, fiel a la buena suerte que le cobija, se llevó el gato al agua de penalti y en el último suspiro. ¡Qué manera de perder tiene este Atleti siempre!

Ahora tiene su peculiar cuesta de mes, perdió con el Sevilla, el Barcelona le dio un duro revés y ahora el Madrid lo ha vuelto a tumbar. A ver si ante el Liverpool y sin Torres, levanta el ánimo y la cabeza.

Lo malo es que en Liga aguarda el Villarreal, ese equipo, que junto al Barcelona deslumbra con su juego y manejo de los tiempos. Lo tiene todo, juego en equipo, organización y lo básico, mucho gol. Asi que, a verlas venir...