Esta vez sí. El Atlético de Madrid le echó una mano a su eterno rival, el Real Madrid. Los de Javier Aguirre dieron un recital sobre el césped del Vicente Calderón. Agüero se destapó, particìpó en los cuatro goles que los rojiblancos endosaron al Barcelona y anotó dos. El resultado fue de 4-2, ya que Ronaldinho y Eto'o acortaron distancias. Mientras que el Real Madrid, con polémica arbitral de por medio, logró idéntico resultado que el año pasado, 2-3 contra el Recreativo. Pero el año pasado el Atleti no le ayudó y este año sí, con lo que el equipo de Schuster toma un poco de aire con ese colchón de cinco puntos de distancia en la tabla.
Hay Liga, claro. Gracias a un Robinho, que siempre que vuelve, organiza una fiesta sobre el campo y no sólo fuera del mismo. Esta vez fue clave tras el descanso y anotó dos tantos vitales para su equipo. Volvió a ser sin duda la mejor medicina. Con ello los madridistas han salvado uno de los primeros escollos de la semana, pues aún aguarda La Roma, ante la cual se espera una remontada tras el 2-1 de la ida.
Lo anecdótico estuvo en la veloz rueda de prensa de Schuster, que duró exactamente 32 segundos y fue increpado por algunos periodistas andaluces. Y todo porque el técnico alemán se negó a opinar sobre la actuación del colegiado. Pero al margen de todo esto la Liga sigue dando juego, porque tanto Madrid como Atlético parecen resucitar de sus malos resultados anteriores.

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