En todo ser humano está innata la idea del fútbol. Pues ya dentro del vientre de la madre empezamos a dar nuestras primeras patadas. Y es que el fútbol está directamente ligado a la vida misma.
Es sentimiento, pasión, rabia, dolor, impotencia, éxtasis, miedo, pánico.. Es un festival, un volcán de emociones. Muchas de ellas no tienen explicación o son contradictorias. Porque así son los propios sentimientos.
Pero si el fútbol es grande, es por forjar amistad entre hinchadas rivales, es cantar un mismo himno sin importar la raza, el sexo o la edad. Porque el fútbol une a la gente. Alguno se ha preguntado alguna vez lo que sería capaz de hacer por amor, pero, y ¿por el fútbol?
Más que recuerdos..
Para mi el fútbol son recuerdos. No es sólo el juego. Si hecho la mirada hacia atrás me viene un fotograma de mi vida a la retina. Allí aparece la figura de mi abuelo, que me hizo ver que en este deporte también se sufre. Sobre todo con el Atlético.
Pero el deporte rey tiene cosas muy grandes. Aunque muchos no lo crean, te cambia la vida. Un día te despiertas y lo ves todo al revés. O momentos emotivos que lo pueden todo y colapsan todo tu ser. Me estremezco con el himno de mi país. Percibo como un suave cosquilleo en la tripa. Los pelos de mis brazos se alzan hacia arriba en señal de orgullo y respeto.
Pero a veces no se puede controlar. Bueno, casi siempre sucede así. Y así pues, que descubro mis ojos bañados en gotas de lágrimas. Pero también existen contradicciones, como hacer el tour del equipo rival o aplaudir un gol del contrincante. Pero lo más grande fue cuando se me dibujó la inocente mirada de un niño de 7 años, que se deshace en emociones cuando contempla con asombro a sus ídolos.
Como la vida..
Recuerdo que lloré escuchando la última rueda de prensa de Fernando Torres con el Atleti. Porque en el he visto reflejado a ese niño que dio el salto hacia el adulto. Pero si algo me llegó, fue la muerte del jugador del Sevilla, Antonio Puerta, con tan sólo 22 años. Entonces, me pregunté, que cosas hice yo hasta esa edad. Y la verdad es que aún restan muchas, de las que conforman los pilares básicos de mi vida.
La verdad es que me sobrecogió la noticia. el pecho me dolía, como si alguien lo oprimiera por dentro y contragera los músculos. Y esta es la grandeza del fútbol: lloras y te alegras por tu equipo, pero tambien por el rival.
Se trata pues de una suma de paradojas, pero que enalzan a este deporte, que se juega dentro y fuera del campo. Pero la vida es como un partido, como una carrera contra el crono. Y uno no siempre gana. Pero sale del paso. El fútbol, como rezaba aquel "spot" del Atleti, es algo muy grande, difícil de explicar. Sólo podría apuntar y lanzar esta idea: es la vida misma.
Imagenes de un sentimiento..

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