El cielo de París, de la que llaman la ciudad de la luz y del amor, volvió a sonreir a Rafa Nadal. Fue un partido emocionante y una vez más el tenista mallorquín demostró sobre la tierra batida, porqué es el inconfundible "rey de París".
Es el mejor tenista jugando en arcilla y parece no tener techo en este tipo de superficies. Nadal se mostró una vez más implacable y no dejó respirar a Roger Federer, al que doblegó en la final de Roland Garros por 6-3, 4-6, 6-3 y 6-4. Es el tercer título consecutivo de Rafa en la capital gala, lo que le sitúa a un paso de igualar el récord del mítico Bjon Borg, que logró cuatro entre 1978 y 1981.
Pero Nadal también nos regala "perlas" como muestran estas singualres imágenes..

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