En breve tendrá una calle con su nombre. Algunos le apodan "Súper Mario". Aunque nació en la localidad alemana de Riedlingen hace ahora 21 años, es en un pueblo de Granada llamado Albuñán dónde con más fervor corean su nombre y cantan con más pasión sus goles.
Mario Gómez es una de las grandes apuestas de la selección alemana que comanda Joachim Loew. Lleva el dorsal "32", cuenta con una estatura de 1'89 y debutó con Alemania el pasado 7 de febrero de 2007 en Düselldorf ante Suiza. Ha sisputado dos encuentros internacionales (el último este sábado ante San Marino dónde marcó 2 tantos) y lleva 3 goles con la elástica germana.
Este hispano-alemán se siente muy orgulloso y feliz de su aportación a la "Nationalmannschaft", y más aún, tras haber participado de forma activa en la goleada por 6-0 ante San Marino, siendo autor material del cuarto y quinto gol respectivamente. Dicha goleada y los partidos ante Eslovaquia (el próximo miércoles) y Gales pueden sentenciar la clasificación de su combinado nacional para la Eurocopa de 2008.
Un pueblo feliz
Pero seguro que los 455 habitantes de Albuñán, un pequeño pueblo granadino, ya celebran como suyos esos triunfos porque esta pequeña localidad es la tierra del padre y los abuelos de Mario Gómez. Y es que Mario es un fijo en las convocatorias de la selección de Alemania. Además de demostrar partido a partido que es un goleador nato. Con el Stuttgart le nombraron "Súper Mario" por ser el máximo artillero con el vigente campeón de la Bundesliga.
Albuñán ha visto crecer a Mario siempre con una pelota pegada al pie y quiere bautizar una calle con el nombre del delantero y prepara además una gran fiesta de homenaje, en el verano, con la presencia del jugador.
El Stuttgart, que al principio de la temporada era un candidato al descenso, se proclamó sorprendentemente campeón, por delante de los otros candidatos como eran Schalke y Werder Bremen. Una de sus principales revelaciones, el canterano Mario Gómez, logró marcar 14 goles. Y pudieron ser muchos más de no ser por una lesión de rodilla que le dejó dos meses fuera de los terrenos de juego.
"Carrocería alemana" y goles
Sin embargo, Gómez dice que se siente "orgulloso de ser medio español", se define como un delantero "rápido, fuerte y grande" y asegura que aprendió castellano, a la vez que la psión por el fútbol, de la mano de su padre José.
Pero no es el único hijo de emigrantes españoles en la selección alemana. El centrocampista Gonzalo Castro, del Bayer Leverkusen, que llegó a jugar con la selección española sub-21, también ha sido convocado por Alemania, aunque no jugó ante San Marino.
La única decepción de Mario Gómez fue perder la última final de la Copa de Alemania ante el Nüremberg, hace diez días, en un partido agónico no apto para cardíacos. El equipo de Gómez, el Stuttgart, cayó por 3-2 en la prórroga.
Pero algo está claro para este joven y rocoso delantero. Y es que Mario Gómez no afrontó ningún dilema para elegir la selección alemana, sencillamente porque España nunnca llamó a su puerta. El futbolista hispano-alemán explicó a su abuelo como triunfar en el fútbol teutón: "Hay que menearse mucho y ser fuerte contra los porrazos".
Después su abuelo José le llamó para aconsejarle sobre la Liga española: "Si quieres jugar en España, mejor el Real Madrid que el Barça". Pero más tarde "Súper Mario" le confesó que su sueño está en el FC Barcelona. Y ante eso no se puede luchar. De todos modos su abuelo y su familia están muy orgullosos, ya que ven como Mario crece día a día en su vida profesional y también en el ámbito personal. Quién sabe si dentro de poco le veamos desfilar por la que dicen es la mejor liga del mundo, la española.
Los últimos goles de "Super Mario"
Y se queda de momento en el Stuttgart..

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