Su color favorito es el rojo. Tan sólo tiene 22 años, pero cuenta con unos valores sólidos, que no sólo aplica en todas las facetas de la vida, sino que además las traslada al asfalto. Y es en este lugar donde ha dado un gran salto. Se ha erigido en el piloto más precoz de la Fórmula 1 en lograr 3 podios consecutivos en las tres primeras pruebas del Mundial.
Es un amante del deporte, del mundo del celuloide y en sus ratos libres se relaja tocando el piano y la guitarra. Aunque la verdadera melodía y armonía se dibuja en las vueltas que da con maestría en los diversos trazados de la máxima competición a los mandos de su potente bólido. Su comida favorita es la pasta y además cuenta con una casa en Cádiz para su descanso particular. Otro de sus "hobbys" es el submarinismo.
Pero lo que más le caracteriza es su templanza, su plena entrega en lo que hace y su constancia. La inquietud de este joven inglés por las ruedas, las tuercas y los motores se despertó desde bien pequeño. Y con tan sólo 10 años ya lucían sobre su mesa de escritorio varios títulos ganados en las carreras de "karting".
Hamilton comenzó a correr en los "karts" en 1993 y su primer campeonato llegó dos años más tarde. A los 11 años no pudo aguantar más y sin temblarle el pulso se acercó en una competición oficial a Ron Dennis, patrón de la escudería McLaren Mercedes, para pedirle un autógrafo. Fue entonces cuando le preguntó si podría correr, pero debido a su edad resultaba un hecho imposible. Sin embargo, esta singular historia no quedó ahí. Ron Dennis le escribió una nota que decía: "Llámame en nueve años", junto con un número de teléfono.
Y SE MATERIALIZÓ EL SUEÑO..
Y ese sueño se ha cumplido. Pero primero tuvo que acceder al programa de apoyo para jóvenes pilotos que imparte McLaren Mercedes. Y así, en el año 2000 se coronó como campeón europeo de "karts". Un año después accedió a la Fórmula Renault del Reino Unido, quedando quinto en la clasificación final. La temporada siguiente cosechó el tercer puesto, habiendo firmado un registro de tres victorias, tres vueltas rápidas y tres poles. Parece que desde entonces le persigue el "3", ya que en la actualidad cuenta con dicho número de podios.
La gran noticia estalló el 24 de noviembre de 2006. Hamilton iba a ser el primer piloto de color en montarse en un monoplaza. Formaría equipo con Fernando Alonso en la escudería McLaren, y De la Rosa seguiría siendo piloto de pruebas. De todos modos Hamilton no ha perdido la cabeza y mantiene los pies en la tierra. Para eso el apoyo de su familia es fundamental. Su madre era británica y su padre Anthony, como tantos otros, emigró desde Trinidad y Tobago a Inglaterra. Su trabajo en el ferrocarril no era suficiente para que el pequeño Lewis pudiera desarrollar su habilidad al volante, y por eso debió conseguir otros trabajos a media jornada.
Otro escollo en la vida de Hamilton se produjo en las aulas. Sus compañeros se burlaban de él y además resultó ser el centro de los golpes de éstos. Por ello su padre no dudó en echarle otra mano para que aprendiera kárate y así poder defenderse en los recreos. Además en esas clases, Lewis forjó su personalidad: "Allí desarrollé seguridad en mí mismo", comentó el piloto británico.
Sin duda, la historia de este piloto es muy peculiar. Algunos le llaman "el Tiger Woods de la Fórmula 1", incluso antes de haber corrido su primer Gran Premio. Sin embargo, la comparación de Hamilton con el mejor golfista del mundo no sólo se debe a su talento. Porque al igual que Woods, Lewis con sus 22 años ya es la gran promesa del automovilismo y puede erigirse en la primera gran estrella de piel negra en el teatro de la Fórmula 1.

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