Soy redondo. Hago que se disputen los partidos, pero no todos los jugadores de fútbol saben como tratarme. Sin embargo ahora ha llegado el momento de hacer una excepción.
En el Barça - Madrid forjé una especial amistad con una joven promesa del mundo del fútbol. Es tímido, pequeño y muy creativo. Lo mejor es cuando se funde conmigo. Entonces comienza el espectáculo. Corre conmigo pegado a su bota y con suaves golpes se desplaza con majestuosa velocidad hacia el área rival.
Es una especie de pequeño genio o mago, por su estatura y volumen resulta aparentemente un rival fácil de batir. Pero la grandeza que atesora Leo Messi reside también en su interior. En su cabeza procesa miles de jugadas y en fracciones de segundo decide que opción es la que hay que jugar. Poderoso con la mente, pero mucho más letal con el pie. Cuando yo balón me subo a sus botas, no para el festin de magia y de filigranas. Y como Messi es pequeño encuentra espacios entre las más férreas defensas.
Sobre todo, sabe como encontrar espacios para marcar y dibujar goles con destreza. Así es que con él viajo mucho al fondo de la red y beso de lleno las mallas de la portería. En ese instante soy tan feliz como él, porque me convierto en testigo de su felicidad, pero también de su triunfo. Es un placer jugar a su lado, porque sólo él sabe como acariciarte. Por todo ello si tuviera que fichar o cambiar de equipo lo haría por él. Messi es sin duda el "Maradona" de nuestro siglo. ¡Enhorabuena amigo!

Original y brillante. Muy buen trabajo, Fabian.
Enhorabuena a ti amigo por tu brillante articulo...
Esta fantastico....