El Getafe de Bernd Schuster parecía "la cenicienta" de la Liga y la Copa. Y ayer se emborrachó de goles (4-0; Casquero, Vivar Dorado y Güiza por partida doble) ante todo un FC Barcelona, que no contó ni con Messi ni con Víctor Valdés, pero que puso de manifiesto que la "batería" y el engranaje de la maquina azulgrana está llegando muy justita al final de la temporada.

La verdad es que el fútbol es grande. Y más aún cuando un "David" como el Getafe pasa por encima a todo un "Goliat" como el Barça, vigente campeón de Liga y "Champions". Pero a veces, la dósis de humildad, el trabajo en equipo y la vitola y estigma de un buen entrenador como Bernd Schuster, sirven para catapultar al "Geta" a su primera final y a disputar el año que viene la UEFA.

Schuster fue un genio con el balón y conoce bien como es la situación de un futbolista cuando tiene que remontar un resultado adverso (5-2 en la ida). Es un psícólogo concienciado y sabe a la perfección en que momento debe inyectar esa dósis de motivación en sus jugadores. Ayer el Getafe salió con la lección bien aprendida. Y el Barça de Rijkaard muy confiado. Además el técnico alemán ya ganó 2-0 en el Bernabéu en aquella final copera de 1992, eso sí como jugador y resolviendo con un magistral tiro de falta ante el Real Madrid.

A los azulgrana les faló carácter, mientras que al equipo azulón le salió el guión calcado, como un sueño, pero que ya es toda una realidad. El 23 de junio en el estadio Santiago Bernabéu se medirá en la final de Copa del Rey al "todoterreno" Sevilla (con opciones en Liga, UEFA y Copa). Pero con el objetivo cumplido habiendo tumbado al Barcelona y clasificado para la próxima edición de la UEFA. Quién lo iba a decir. Y es que con toda la "geta" los de Schuster han demostrado que no hay nada imposible.

El Getafe ya goleó al Valencia este año (3-0).