Fernando Alonso asegura que sigue siendo el mismo y que su apuesta no ha cambiado: ganar su tercer título mundial. Con Renault fue bicampeón y ahora con su nueva casa, McLaren Mercedes el reto es mantenerse en lo más alto de la Fórmula 1.
Vestido de azul con el mono de Renault demostró que el pilotaje y la estrategia de equipo son esenciales para el triunfo final. En la escudería francesa todos luchaban para que Alonso subiese a lo más alto del podio. Para ello la complicidad con el italiano Fisichella era básica, al igual que la coordinación con el popular Flavio Briatore.
Pero ahora Fernando Alonso tiene un nuevo hogar y debe ser fiel a sus principios.
El cambio de escudería le debe proporcionar un salto de calidad, que se verá según avance la temporada. Pero lo que sí se ha visto es que los más rápidos siempre han sido los potentes bólidos de Ferrari. Renault era la estrategia y McLaren presentaba ciertas desavenencias con sus motores, que parecen estar superadas, además de las perfecciones y mejoras en los alerones.
Sin embargo, algunos consideran que su compañero, el británico Lewis Hamilton puede ser una amenaza en este 2007 para que el piloto asturiano se vuelva a coronar campeón. Pero Alonso no debe temer a Hamilton, una persona fiel a sus principios y que lo da todo por el equipo, como así lo atesoran sus tres podios en las tres primeras pruebas del Mundial.
DUELO MCLAREN - FERRARI
Pero este año tiene que ser no sólo el de Alonso, sino también el de McLaren, una escudería que lleva varios años huérfana de éxitos. El último en erigirse campeón con la escudería de las "flechas plateadas" fue el piloto finlandés Mika Hakkinen en 1999.
Porque ya ha llovido desde que en 1966 el Bruce McLaren creó su propia escudería: la Bruce McLaren Motor Ltd. Cuatro años más tarde fallecía el piloto neozelandés en un accidente al volante de uno de sus coches durante unos entrenamientos en el circuito inglés de Goodwood.
El fundador no llegó a ver cómo en 1974 sus sucesores lograban su primer doblete con Emerson Fittipaldi y Denis Hulme conduciendo sus monoplazas. Aquí arrancaba una larga historia de enfrentamientos entre Ferrari y McLaren, que fue acortando poco a poco la ventaja en el palmarés hasta la llegada de Michael Schumacher a Maranello.
En la actualidad, Ron Dennis confía en que Alonso y Hamilton le ayuden a recuperar esa ventaja perdida con los de Maranello. Y es que el jefe de equipo ve en el asturiano y en el inglés, dos pilotos que pueden cambiar una época: juventud, destreza y fiabilidad en la conducción. Y sobre todo sed de triunfo, en definitiva mentalidad ganadora.