Los vigentes campeones del mundo sufrieron más de la cuenta para firmar su pase y terminaron lográndolo con dos goles a balón parado, obras de Pirlo y De Rossi. Pese a ello, Francia lo intentó en todo momento pese a ponérsele muy en contra el partido desde los primeros minutos de partido.
Y es que después de que ambos salieran a por todas, como era de esperar, la estrella de Francia Franck Ribery caía gravemente lesionado en el minuto ocho. A partir de ese momento Italia rompió la igualdad existente y comenzó a disfrutar de ocasiones para inclinar el marcador de su lado.
Los de Raymond Domenech no supieron responder a una baja de ese calibre y se fueron del partido, mucho más cuando un cuarto de hora después Abidal era expulsado por una falta muy clara dentro del área a Luca Toni. El penalti lo transformó Andrea Pirlo para poner las cosas más fáciles a los suyos, que pudieron sentenciar poco después.
Pese a ello, Francia tiró de casta para sobreponerse y terminó reencontrándose a sí misma. Con diez y sin su mejor hombre, los galos encontraron su referencia en Benzema y Henry, que pudieron empatar antes del descanso.
Una Francia inoperante
Los franceses no han sido capaces de mantener ni un once tipo ni ese estilo que les llevó a la final del Mundial de Alemania, en parte por las lesiones de jugadores como Vieira. Sin embargo, sí sigue teniendo su orgullo de campeón, ese orgullo que forzó a Italia hasta el final.
Como en otros enfrentamientos entre ambos países, la tensión fue la gran protagonista del choque a pesar de que tras la primera parte todo parecía del lado transalpino. Ambos necesitaban ganar para apurar sus opciones de clasificación y Francia no quiso tirar la toalla a pesar de las numerosas dificultades que se le presentaron.
Así, siguieron empujando en busca de dar la vuelta al resultado y llegaron a encerrar a una Italia que se desquició. Los de Donadoni perdieron momentáneamente el rumbo y realizaron entradas merecedoras de tarjeta amarilla, como las que vieron Pirlo y Gattuso, que no jugarán frente a España.
Sin embargo, el empuje francés finalizó a media hora del final del partido, cuando De Rossi finiquitó el choque. El medio centro del AS Roma lanzó un libre directo lejano que Henry desvió a la portería demostrando una vez más el gafe de los "bleus".
De esta forma la Tricolor se queda fuera a las primeras de cambio, cuando en principio eran favoritos para llegar a los cuartos de final junto a su rival. El llamado "grupo de la muerte", con el campeón y el subcampeón del mundo, fue finalmente un cuadro abierto por el mal momento de italianos y franceses.
Los subcampeones del mundo, que cierran un ciclo con esta eliminación, se retiran del campeonato que ganaron en el año 2000 sin haber ganado un sólo partido y con sólo un gol a su favor. Por su parte, los tetracampeones mundiales, rivales de España el próximo domingo en Viena, tampoco pueden presumir. Los de Donadoni no han encontrado su juego y han firmado su clasificación en la última jornada con tantos a balón parado.
Los "tulipanes" imponen su juego y su honradez
Por su parte, la selección holandesa firmó el pleno de victorias en la primera fase de la Eurocopa después de superar a Rumanía (2-0), a la que arrebató el sueño de estar en cuartos de final de la competición.
Holanda, pese a jugar con los teóricos suplentes, demostró estar por encima de los rumanos desde el principio y exhibió la autoridad en el juego ya ofrecida ante Francia e Italia y sobre todo su capacidad para contragolpear con acierto.
El conjunto de los "tulipanes", muy profesional porque no se jugaba nada en el envite salvo la honra, controló el balón y fue superior desde el principio, en el que los rumanos tampoco asomaron en exceso. Un eléctrico Robben en el flanco izquierdo hizo añicos la defensa rumana, que no encontraba soluciones para acercarse a la meta holandesa.
Holanda, en su tónica, siguió manejando el balón hasta que encontró el remate en el inicio de la segunda mitad gracias a Huntelaar en boca de gol. Desde entonces los rumanos dieron muy poca sensación de peligro.
Hasta el final sólo Holanda contó con ocasiones para incrementar su renta y lo hizo gracias al mejor jugador del partido, Van Persie, cuando el partido ya languidecía. Los holandeses, primeros del grupo C, esperan a Suecia o Rusia como rival de cuartos. Y además en semifinales podría enfrentarse con España o Italia. Pero si algo está claro, es que los de Marco Van Basten son los que mejor juego despliegan en el torneo.